Espiritualidad mariana y pertenencia a la Legión de María

María aceptó instantáneamente el llamado de Dios sin reservas, sin dudas o qué pasaría si, solo humildad inocente y fe en que la petición de su Dios era su mandato, que su elección debía ser la aceptación humilde de su autoridad infinita.

Para que la humanidad alcance las alturas de gloria espiritual de María, debemos emular la humildad, desprovista de orgullo, que permitió a María aceptar el papel de Madre de Dios. Debemos aceptar todas Sus enseñanzas Divinas según las define Su Iglesia. Cualquier desviación de esto equivale a Orgullo al cuestionar la palabra del Creador Todopoderoso.

La Legión de María está abierta a todos los católicos que

  •     Practica fielmente su religión
  •     Están animados por el deseo de participar en el apostolado de la Iglesia a través de la pertenencia a la Legión;
  •     Están preparados para cumplir con todos y cada uno de los deberes que implica ser miembro activo de la Legión.

¿Cómo definimos “fielmente” en la práctica de nuestra religión?

  1.     Creemos y nos esforzamos por guardar todos los Diez Mandamientos de Dios
  2.     Observamos los Preceptos de la Iglesia Católica
  3.     Participamos de los sacramentos de la Iglesia Católica pertenecientes a nuestro estado en la vida.
  4.     Oramos
  5.     Practicamos las siete virtudes cardinales
  6.     Evitamos los siete pecados capitales

Cualquier desviación de estos principios, nos pondrá en la ocasión de pecar hasta que seamos confesados ​​en el Sacramento de la Reconciliación. Cualquiera que en conciencia no pueda vivir de acuerdo con los principios de la Iglesia Católica no debería considerar ser miembro de la Legión de María.